Por Juan Pérez Torralbo

Desde que EJECANT nació, hace ya varios años, hemos hablado de innovación y la hemos practicado (La misma creación de la Escuela es el mejor ejemplo), incluso cuando esta palabra era escasamente utilizada.

Uno de los malentendidos más habituales en cuanto a la innovación se refiere es confundirla con la novedad. La innovación no es simplemente la añadidura de algún elemento nuevo a nuestros productos o servicios e intentar venderlos a toda costa como si fueran el “no va más”, sino que tiene un sentido, la innovación está relacionada con la aportación de valor, ya sea a nivel interno de la empresa o para los clientes o usuarios.

También está relacionada con la obtención de algún tipo de beneficio que antes de dicha innovación no se obtenía y a partir de ella se ha comenzado a obtener. Un producto o servicio que no soluciona la necesidad para la que fue creado, sino que trae más problemas, no es una innovación por muy nuevo que sea.

Para comprender esto basta con observar ejemplos de innovaciones que lo siguen siendo despues de años, no son novedades pero son elementos innovadores porque aportan una serie de valores o beneficios concretos que no existen en su entorno más inmediato, y las soluciones que aportan son las mejores del mercado. La vieja frase “el cliente siempre tiene la razón” es precisamente un ejemplo de innovación también.

Si, por ejemplo, desde EJECANT programamos repetidamente algunos cursos que se demandan  y que no se realizan desde otras entidades en Cantabria, sin duda son acciones que siguen siendo innovadoras tanto como necesarias.

Volvemos a poner aquí el video en el que Alfons Cornellá da su visión sobre la innovación.