Por Gianni Moresco

Todos los proyectos de creación de empresas comienzan con una idea.

La idea es el fruto de vuestras experiencias, de la vuestra imaginación, de una intuición que habéis ido desarrollando con el tiempo.

Ahora hay dos problemas relacionados con el nacimiento de una idea de creación :

  1. Cuanto más innovadora sea una idea más debéis preguntaros sobre la capacidad de vuestros futuros clientes de aceptarla ;
  2. Cuanto más clásica sea (o común) más tendréis que reflexionar sobre su real utilidad en comparación con la oferta que ya existe.

Hay muchas fuentes de inspiración para encontrar una idea :

Crear en el marco de su oficio (en un entorno conocido) : esta tipología de creación puede parecer la menos riesgosa. De hecho : podéis dominar la idea porque corresponde a un oficio que habéis ejercitado durante mucho tiempo; conocéis las reglas del juego; las competencias técnicas que habéis adquirido forman parte de vuestro “savoir-faire”.

En otras palabras la profesionalización del creador es un factor natural del éxito. Los que crean en un oficio que ya conocen tendrán muchas más probabilidades de llegar al éxito que una persona que crea en un ámbito desconocido.

Ideas innovadoras : crear a partir de nuevas ideas u nuevas tendencias necesita estar al acecho de todo lo que se pasa alrededor de vosotros, de España y no solo, en tema de nuevos productos, de nuevas maneras de consumirlo y de los nuevos conceptos del marketing.

La mayoría de las revistas económicas (y también muchos sitios en Internet) o especializadas en la creación de empresas podrían ayudarles para quedarse al paso con las nuevas tendencias (como por ejemplo la revista “Empresa creativa” o en el sitio www.emprendedorestv.com).

Descubrir una oportunidad : no hay que olvidar que hoy en días podríamos enfrentarnos también con una buena oportunidad para emprender, un buen negocio o la “ocasión de nuestra vida”.

Para descubrir una buena oportunidad hay que ponerse, antes de todo, en una buena predisposición del espíritu, como por ejemplo :

1- Tener siempre una mirada critica para juzgar :

– algunas situaciones comerciales;

– los méritos reales adquiridos por esta u otra empresa en la que nos hemos fijado ;

– los defectos de productos u servicios ofertados.

2- Ejercitar en permanencia una gran curiosidad intelectual. No olvidéis que el mundo cambia de manera rápida y continua, para elegir la buena ocasión de nuestras vida, no tenemos que perderlo nunca de vista. Es por eso que la curiosidad intelectual es importante para informarse, analizar, entender, anticipar, ver e prever algunas evoluciones.

3-Tener curiosidad por todo si queremos descubrir nuevas oportunidades.

Podéis también… Asociaros en un proyecto que está en su proceso de elaboración (no lo habéis piensado ya?) .

Es que algunos tienen el “producto” u la “predisposición” (savoir-faire) sin embargo le faltan los medios y la competencia necesaria. En este caso :

1) Podéis hacer una búsqueda en Internet con la palabra clave “Boletin Oficiales de proposiciones de negocio” u “búsqueda de partenariado”

2) Podéis también acercaos a las Cámaras del Comercio y de las Industrias de vuestra región u otros organismos de desarrollo económico local que a menudo pueden proponer este servicio.

Definir y validar sus ideas : sea lo que sea, una idea no representa, en su principio, nada concreto.

Para pasar a un proyecto realizable, la primera cosa que hacer es de definir de manera clara sus ideas, osea de definir y resumirla en algunas rallas precisas y concisas.

Ahora mismo podéis hacer este ejercicio, no os preocupéis es muy fácil.

Solo hay que fijar en vuestro papel los diferentes aspectos de vuestra idea :

  1. Las características del producto o del servicios que queréis realizar;
  2. Su utilidad, su uso, sus performances;
  3. Los principios de funcionamiento de la empresa que queréis crear.