Por Javi López

El otro día en Yuzz Cantabria mantuvimos una sesión en la que hablamos un poco sobre el plan de empresa, sobre qué escribir, pero como esto es algo muy explotado en cualquier sitio en el que se hable de planes de empresa, nos centramos principalmente en otras preguntas.

Las respuestas a estas nos ayudarán a enfocar todo el plan, nos indicarán que hacer cuando no sepamos si escribir algo o no, y nos marcarán el modo en que exponer los principales puntos de nuestro plan.

¿Por qué?

Es la principal pregunta que debemos hacernos, ya que tiene una gran influencia en el resto.

Durante el debate aparecieron algunas respuestas, desde el típico “para aclararse y concretar” como otros más específicos como “porque lo van a valorar en Yuzz”.

Con las distintas opciones que se iban planteando, se iba clarificando la idea alrededor de la que giraba todo, y no era más que lo importante  es que lo escribimos para vender nuestra idea y a nosotros mismos.

Esto es lo más importante que tenemos que tener en mente cuando escribimos el plan de empresa: lo hacemos para vender. En cualquier momento en el que tengamos una duda de cómo hacer algo, deberíamos pensar en el mejor publicista o comercial que conozcamos y pensar “¿pondría esto? ¿cómo lo redactaría?”.

Esto, además nos da la respuesta a la siguiente pregunta:

¿Para quién?

Sí, ya sabemos quiénes son: jurados de concursos, inversores de capital riesgo, directores e interventores de oficinas bancarias, etc. Sin embargo, vayamos más allá, fijémonos en que tienen en común, que les relaciona entre ellos, y que les separa de nosotros y nuestro proyecto.

Lo primordial es que por norma general será gente que sepa mucho “de lo suyo” pero seguramente sepan poco o nada “de lo nuestro”. Además es muy posible que sepan muchísimo más que nosotros sobre los apartados del plan, sobre todo en cuanto a la parte financiera.

Otro de los puntos a tener en cuenta es que no nos conocen, y por lo tanto no tienen porque fiarse de nosotros. Todo lo que digamos tendremos que intentar reforzarlo con datos, estudios y estadísticas, sin que se nos olvide citar la fuente.

Además esta gente (como casi toda hoy en día) tiene poco tiempo, y por mucho que no se deba juzgar a un libro por su portada, cuando el tiempo apremia es muy difícil no dejarse llevar por los instintos.

Como ejemplo contaré que cuando escribí el borrador de los primeros apartados del plan de la empresa que estoy desarrollando junto a mi socio, una persona nos dijo que no funcionaría, que teníamos pocas posibilidades. Lo reescribí desechando, en la medida de lo posible, el lenguaje técnico, poniendo imágenes y notas explicativas, pero manteniendo el mismo mensaje, y esa misma persona nos dijo que lo veía claro, que íbamos a salir a delante.

La diferencia es que la primera vez ni siquiera entendía lo que estaba leyendo. La segunda, sin embargo, era un documento que llamaba la atención, con una presentación cuidada, con imágenes que resumían los conceptos para quien estuviese echando un primer (y tal vez único) vistazo, etc.

Por tanto, esto lo tenemos que tener muy en cuenta, no sólo quienes son quienes van a leerlo si no también como son, y de nuevo esto nos ha contestado la siguiente pregunta:

¿Cómo?

Teniendo todo esto en mente, entre todos hicimos una lista de características básicas de cómo escribir el plan:

  • Simple
  • Redundante en las ideas principales
  • Completo
  • Conciso
  • Diseño cuidado
  • Sin lenguajes técnicos
  • Con imágenes y datos que respalden las ideas
  • Con información adjunta en formatos multimedia

Evidentemente no es la panacea. Si no atendemos al “¿qué?” no vamos a conseguir nada, pero como decía al principio eso lo podemos encontrar en muchas guías, e incluso en el propio cuadernillo de Yuzz, pero tener estas ideas en la cabeza mientras lo escribimos, nos puede ayudar mucho a conseguir los mejores resultados y lograr que nuestro proyecto salga adelante y podamos hacer las cosas que todos esperamos.

Javi López , participante en Yuzz Cantabria